alguien me lee
alguien me desnuda en la ausencia de mi piel sin sentir en su silencio el pudor del espía
alguien algo
faltan datos nombres señas que viertan la caricia donde solo queda la duda
porque una máquina que no me conoce dice sin dudar
que alguien ata sus ojos a mis letras que luego de paridas andan prostituyéndose con los ojos vendados
alguien leerá
alguien leerá que la opacidad de su mirada despertó al sereno que dejará de ser silueta de cerradura
domingo, 29 de diciembre de 2013
jueves, 6 de junio de 2013
viernes, 19 de abril de 2013
La muchedumbre
enfurecida
sacudía
lo que les sobraba
mientras
el metal deformaba sus rostros
pedían ser
escuchados los mudos de ayer
desde
sus balcones
y la
muchedumbre enfurecida gritaba
el
hombre tras el micrófono decía y desdecía
sin que
nadie escuchara la mentira
porque
en la calle la muchedumbre enfurecida gritaba
en
cambio
y
descambiados
a esa
hora nosotros buceábamos
de ojos
y piel abiertos
algunas
voces brotaban puntiagudas
y tomábamos
aire para nadar más profundo
nadie
se enteró de nuestras banderas
porque
afuera la muchedumbre enfurecida gritaba
martes, 19 de febrero de 2013
El sol era tibio y duradero, apenas si nos rozaba
la cara al teñir de
amarillo cada porción de vida.
Árboles amarillos, hojas amarillas, bocas anaranjadas,
ojos anaranjados, pies amarillos.
Cada paso era el sonido del paso,
crujido delator de camino y caminante.
Cielo amarillo, charco amarillo, viento sereno.
Cerrábamos los ojos para teñirnos por dentro
dejando al otoño vestirnos el nombre.
lunes, 3 de diciembre de 2012
sábado, 3 de noviembre de 2012
Duelo
Se
cruzan sorpresivamente en medio de la noche,
se
saben conocidas
mentirosamente conocidas
y
la ciudad es ring para los cuerpos que desamaron.
Tu
perfil hace frente,
saca
el pecho en un cara a cara violento,
se
planta delante, intimida,
y
con un dedo soberbio llama
a
mi imagen de vos.
Ella
va.
Siempre
va a reafirmarse en la cicatriz de tu boca
y se
enrosca en los tobillos hasta lastimar.
Ahí
están las dos,
midiéndose
los pasos, mostrando los dientes.
Que vos nada, que yo más, que vos nunca, que yo no,
que vos antes y yo tal vez ahora.
Minutos
más, tus brazos desaparecen en la noche
y el
pelo recogido te adelgaza la piel.
Te sobra
nombre y seguro te confunden
los
que pasan y empujan como si no hubieses venido.
En cambio
mi imagen de vos descree del espejo.
Te niega
de frente y le crecen virtudes.
Brilla,
obstinada, inmaculada,
se
ensancha como la sombra y el sol de costado.
Vos
nada y ella más.
Que los ojos, que cómo calla,
Gana.
Te derriba
y no es capaz de acercarte un vaso de agua
cuando
de la ceja chorrea la sangre.
Siempre
gana la imagen que no envejece.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)