Ay de ese no amor que urgente
que entraña
que arde
Ay de ese tal vez amor
que lengua
las partes nimias
la nuca
la rodilla bajo el marco de la puerta
Sí, dije rodilla
jueves, 21 de septiembre de 2017
viernes, 30 de diciembre de 2016
miércoles, 5 de agosto de 2015
Mueren mujeres en manos de hombres
Mueren los campos en manos de otros tantos
Lloran las madres a la hora de la cena
Gritan los hombres en la siesta del domingo
Y sin embargo
como
si no fuese razón suficiente para evitarlo
nos siguen creciendo niños
Nacen
frente
al mundo
a
fuerza de empujones
miles de niños nuevos inaugurando la mirada
Piden hasta el cansancio que el juego se repita
susurrando con apuro que no es tiempo para cobardes
Niños nuevos habitando el mundo
Sosteniendo entre sus manos la pregunta que aleja el destino
Nos crecen los niños, o uno solo
pero
ya alcanza
para vestir de estreno un mundo siempre viejo
domingo, 3 de mayo de 2015
En el origen está la grieta. Todo es grieta y sin embargo,
duele.
Duele advertir su aparición en lo que se cree firme, en un
amor, un nombre o un cuerpo. Aparece como falla con el poder de la duda que
corrompe lo construido. Entonces la duda se posa sobre el amor, el nombre y el
cuerpo. Los miro enojada.
Dudo del amor y su inconsistencia, del nombre y su
fortaleza, del cuerpo y su escena repetida sin darme cuenta que la grieta es
mía, no como falla, como fracaso inevitable, sino como condición. Yo soy toda
grieta tratando de construir para borrarla. Y todo lo que construyo guarda su
olor, toda atadura es suave y en su tenue lazo reside la fuerza. Yo soy la
grieta, soy el lazo enredado y la fuerza que tira hasta deshilachar.
De cuánto me liberaría asumiéndome grieta! De cuánto
liberaría al amor reconociéndolo lazo suave, construcción fallida que nos
salva! Somos las grietas, animales arrojados al mundo de hombres y mujeres
inventando las formas del amor que nos permitan vivir por ahora, también mañana
o quizás… quién sabe. No es la renuncia a enlazarnos lo que nos salva, ni nos
salvan los lazos rígidos que se creen eternos. Hoy me salva ser grieta que
elige enlazarse de los modos que puede, que construye uniones bellas y
múltiples, hermosamente fallidas siempre, serenamente fallidas para poder
habitarlas, para que ellas puedan habitarme.
Así que amor, te perdono la grieta, así que nombre, te beso
agrietado, así que cuerpo, te celebro la fisura, la desgarradura.
viernes, 4 de abril de 2014
Paralelo
La calma dura ese lapso del
tiempo
en que aprendo y acepto
que los zapatos me calzan
y el fantasma permanece dormido
en un suelo de escamas
que corre paralelo al suelo de
mi casa
pero más abajo, mucho más abajo
el tiempo pasa
todo podría amanecerse de luz y
las escamas
se ponen de pie como espadas
y los puntos equidistantes
anulan la distancia
se ponen de pie
desde el suelo
tocan y clavan
entonces ando descalza
pero ando rara,
punteaguda
lo que hago raya,
el suelo y raya la locura
el eterno plan de las salidas
la calma dura ese lapso de
tiempo
en que no nombro ni sueño ni
escucho el crujir de las escamas
que viven siempre paralelas al
suelo de mi casa
pero más abajo,
ahora voy a mirar el azul
no sé como
pero voy a mirar sólo
el azul
que mi piel se azule
y los lagartos se esfumen
azules mis manos y
mis piernas
las mañanas azules
las sábanas
azul la tarea
cotidiana
de pintar la
amenaza
azul
la mirada y la
espalda
la luminosa serenidad
de la carne abrasada
también en la
intermitencia
en la
incandescencia
azul
está mi alma
que si es
será azuldomingo, 29 de diciembre de 2013
alguien me lee
alguien me desnuda en la ausencia de mi piel sin sentir en su silencio el pudor del espía
alguien algo
faltan datos nombres señas que viertan la caricia donde solo queda la duda
porque una máquina que no me conoce dice sin dudar
que alguien ata sus ojos a mis letras que luego de paridas andan prostituyéndose con los ojos vendados
alguien leerá
alguien leerá que la opacidad de su mirada despertó al sereno que dejará de ser silueta de cerradura
alguien me desnuda en la ausencia de mi piel sin sentir en su silencio el pudor del espía
alguien algo
faltan datos nombres señas que viertan la caricia donde solo queda la duda
porque una máquina que no me conoce dice sin dudar
que alguien ata sus ojos a mis letras que luego de paridas andan prostituyéndose con los ojos vendados
alguien leerá
alguien leerá que la opacidad de su mirada despertó al sereno que dejará de ser silueta de cerradura
Suscribirse a:
Entradas (Atom)